Cómo trabajamos en Terreta
Trabajamos con una metodología que combina planificación, flexibilidad y seguimiento continuo para que cada proyecto avance con orden, visibilidad y foco en resultados.
En Terreta entendemos que un proyecto tecnológico no solo debe estar bien desarrollado: también debe estar bien gestionado. Por eso trabajamos con una metodología que combina planificación, flexibilidad y seguimiento continuo, de forma que el cliente sepa en todo momento qué se está haciendo, qué se ha validado y cuál es el siguiente paso.
Nuestro enfoque mezcla ejecución ágil, control por hitos y comunicación constante. Definimos objetivos claros, entregables concretos y revisiones periódicas para reducir incertidumbre, mantener el foco y asegurar que el proyecto avance alineado con las necesidades reales del negocio. Esto está muy alineado con vuestro plan, donde habláis de modelo híbrido entre ágil y control por hitos, reuniones semanales o bisemanales y acceso del cliente al seguimiento del proyecto.
Los principios que guían cada proyecto
Claridad desde el inicio
Definimos alcance, prioridades, entregables y expectativas desde las primeras fases.
Seguimiento continuo
El cliente tiene visibilidad real del avance y participa en validaciones periódicas.
Flexibilidad controlada
Adaptamos el desarrollo a la realidad del proyecto sin perder orden ni dirección.
Compromiso con plazos y resultados
Trabajamos con hitos y responsabilidad compartida para reducir riesgos e incertidumbre.
Las 6 fases
1. Descubrimiento y alineación
Empezamos entendiendo el contexto del negocio, los objetivos del proyecto y las necesidades reales que hay que resolver. Esta fase nos permite aterrizar el alcance, identificar prioridades y evitar errores desde el inicio.
¿Qué hacemos?
- Reunión inicial de descubrimiento.
- Análisis del problema y del objetivo de negocio.
- Identificación de requisitos clave.
- primera estimación de alcance, tiempos y enfoque.
Resultado
Una base clara para decidir qué se va a construir y cómo se va a plantear.
2. Análisis funcional
Convertimos la idea en funcionalidades concretas, priorizadas y viables. Aquí ordenamos lo importante, definimos el MVP y validamos con el cliente qué debe ir primero y qué puede evolucionar después.
¿Qué hacemos?
- Definición de funcionalidades.
- Priorización entre MVP y evolutivos.
- Estructuración de flujos principales.
- Validación funcional con el cliente.
Resultado
Un marco funcional claro y compartido para empezar a construir con criterio.
3. Diseño técnico
Diseñamos la arquitectura del proyecto y tomamos las decisiones técnicas necesarias para que la solución sea robusta, escalable y adecuada al contexto real del negocio.
¿Qué hacemos?
- Definición de arquitectura.
- Elección de tecnologías.
- Diseño de base de datos.
- Planificación técnica por fases o sprints.
Resultado
Una hoja de ruta técnica clara para ejecutar con orden y reducir improvisaciones.
4. Desarrollo iterativo
Construimos la solución por fases, con entregas progresivas y feedback continuo. Esto permite validar avances reales, ajustar prioridades y mantener al cliente involucrado en el proceso.
¿Qué hacemos?
- Desarrollo por módulos o hitos.
- Revisiones periódicas.
- Entregas funcionales parciales.
- Ajustes rápidos según validación
Resultado
Un producto que avanza de forma visible, controlada y alineada con lo que el negocio necesita.
5. Testing y validación
Antes de poner una solución en producción, comprobamos que funcione como debe, que responda bien a los escenarios previstos y que esté alineada con lo acordado.
¿Qué hacemos?
- Testing funcional.
- Revisión técnica.
- Validación con el cliente.
- Preparación para producción.
Resultado
Una versión estable, validada y lista para desplegar.
6. Despliegue, soporte y evolución
Una vez validada la solución, la ponemos en producción y seguimos acompañando al cliente en la mejora, optimización y evolución del producto.
¿Qué hacemos?
- Despliegue en entorno productivo.
- Soporte técnico.
- Corrección de incidencias.
- Evolutivos y mantenimiento.
Resultado
Una solución operativa y preparada para seguir creciendo con el negocio.
No solo desarrollamos: hacemos que el proyecto sea más claro y más controlable.
Nuestra metodología está pensada para evitar los problemas más comunes en proyectos tecnológicos: falta de visibilidad, retrasos sin explicación, cambios de alcance desordenados y sensación de pérdida de control. Por eso trabajamos con hitos, seguimiento continuo, entregables definidos y validación periódica. Y si un retraso es atribuible a nuestro equipo, aplicamos el ajuste acordado. Esa responsabilidad también forma parte de cómo trabajamos. Esto encaja de lleno con la cláusula y el enfoque del plan de negocio.
El cliente forma parte del proceso
No trabajamos a puerta cerrada. Durante el proyecto mantenemos una comunicación continua con el cliente mediante revisiones, validaciones y seguimiento del avance. Esto permite tomar decisiones con más criterio, detectar ajustes antes y construir una solución más alineada con la realidad del negocio.
- Visibilidad del avance.
- Revisiones periódicas.
- Validación en puntos clave.
- Decisiones compartidas con foco en. negocio
¿Tienes una idea o un proyecto en marcha?
Te ayudamos a definir el mejor enfoque, organizar el desarrollo y construir una solución tecnológica con control, visibilidad y objetivos claros desde el principio.
